Capítulo 179. Una experiencia inolvidable.
Allí, frente a ella, estaba su esposo, Enrico de pie en medio de la cabaña, con una sonrisa y sus pies descalzos sobre el piso cubierto de cobijas blancas y pétalos de rosas.
La chimenea encendida proyectaba sombras danzantes en las paredes, creando un ambiente íntimo y cálido. Vestía un impecable traje blanco que resaltaba su porte elegante, pero sus ojos reflejaban una mezcla de nervios y determinación.
Inés no podía creer que el hombre que amaba, le hubiese dado el susto de su vida. Cuando