Capítulo 175. Enfrentamiento nocturno.
El silencio de la noche fue roto por el sonido metálico del arma de Enrico. Leandro, aún aturdido por el brusco despertar, mantuvo la calma a pesar de la amenazante situación.
—Muchacho, baja el arma. Estás cometiendo un grave error —dijo Leandro con voz firme y serena.
—El único error aquí es que te estés acercando mucho a mi madre, —gruñó Enrico, presionando más el cañón contra Leandro. —¿Qué pretendes con ella? ¿Burlarte? ¿Usarla?
Leandro respiró hondo, midiendo cuidadosamente sus palabras.