Capítulo 174. Confrontación y revelaciones.
Enrico sentía que la ira bullía en su interior mientras observaba la escena frente a él. Ver a su madre y a Leandro tan cercanos, compartiendo sonrisas y miradas cómplices, era más de lo que podía soportar. Sin pensarlo dos veces, irrumpió en la habitación.
—¡Qué hermosa escena! —exclamó, sobresaltando a todos los presentes. —Madre, necesito hablar contigo. Ahora.
María lo miró sorprendida, pero asintió, poniéndose de pie.
—Claro, hijo. Trina, cariño, que tu abuelo termine de leerte el cuento,