Capítulo 165. Propuesta cruel.
Carolina comenzó a besar suavemente el cuello de Lisandro, sus manos recorriendo su pecho mojado. Él cerró los ojos, dejándose llevar por las sensaciones, mientras leves gemidos de satisfacción salían de su boca, y es que su esposa, lo estaba enloqueciendo. Sentía que su bajo vientre ardía, y que su piel estaba siendo devorada por un fuego ardiente.
Lentamente, Carolina fue bajando, besando su pecho, su abdomen, hasta llegar a su entrepierna. Lisandro contuvo la respiración cuando sintió prim