Capítulo 155. Lecciones a Dominic.
Dominic llegó al despacho de su padre con el corazón latiendo con fuerza. La puerta estaba entreabierta, y desde dentro podía escuchar la voz de su padre, resonando como un trueno, llena de furia y desesperación.
—¡Malditos Armone y Quintero! ¡Esto no quedará así! —gritaba su padre, golpeando la mesa con un puño cerrado.
Dominic empujó la puerta y entró con cautela. Dentro, su padre, un hombre de aspecto imponente con un rostro endurecido por los años en el poder, caminaba de un lado a otro, su