Capítulo 145. Propuesta indecente.
Enrico, con su corazón palpitando fuertemente en su pecho, pensó en lo que tendría que sacrificar si las cosas se complicaban.
“Nada de esto tendría sentido si Liliana no cumplía su parte del trato”, pensó.
—Voy a matarte, Liliana —murmuró, casi en un susurro, sin que ella lo escuchara.
Pero en ese momento, Enrico sabía que solo tenía un camino hacia la redención, luchar con todo lo que tenía. Aunque las cartas estuvieran en su contra.
Cuando lo empujaron dentro. Las puertas se cerraron detrá