Capítulo 110. Piezas del Pasado
Esa misma noche, después de la euforia vivida por Dante, Inés salió al pasillo después de asegurarse de que estuviera profundamente dormido. La casa estaba en completo silencio. Sin embargo, no dudó en caminar a la sala, donde encontró a Enrico escuchando música sentado en un sillón, con una copa de vino en la mano y una expresión pensativa que parecía fuera de lugar en alguien como él.
—Tenemos que hablar —dijo Inés, cruzando los brazos con firmeza.
Enrico alzó una ceja, pero no parecía sorpre