Capítulo 100. Una reacción inesperada.
Inés sintió como si las palabras de Enrico fueran un golpe directo a su pecho. Su mirada permaneció fija en él, tratando de descifrar hasta qué punto estaba dispuesto a llegar.
—¿Pierdo a mi hijo? —repitió, su voz temblorosa pero cargada de indignación—.
—¿Me estás dando un ultimátum? ¿Después de todo lo que hemos pasado? ¿Crees que puedes usarlo como un arma para manipularme?
Inés miró a Enrico, sus ojos llenos de una mezcla de incredulidad y dolor. Él mantuvo su mirada firme, aunque un atis