Capítulo 36. Voy a volverme loca
Callista regresó al departamento de Apolo luego del enfrentamiento con Cole en su oficina. Fue imposible quedarse y fingir que nada había sucedido. Las advertencias del hombre que fue su mejor amigo y terminó siendo su más grande enemigo no eran para echar en saco roto. Tenía que ser inteligente y proteger a Elena a toda costa.
«Penélope», se recordó.
Hasta eso le había robado Cole: el derecho de llamarla por el nombre que eligió para su hija al nacer.
Tentada a beber una copa del licor más fue