Capítulo 37. Arrepentimiento
«Será mejor que terminemos aquí antes de hacernos daño.»
Apolo apretó los puños hasta que sus nudillos perdieron el color, y su mandíbula se tensó.
—Nunca ha sido mi intención hacerte daño, Callista. No lo haría —le aseguró, tratando de romper esa barrera que ella levantaba entre los dos.
—Lo sé, pero, ¿cómo podemos estar seguros de que no vamos a lastimarnos en un futuro si continuamos con este juego?
Apolo retrocedió y su rostro mostró un gesto dolorido, como si Callista lo hubiera abofeteado