Presente
Tom Bradley clava la mirada en la pantalla de su computadora, y el código que ve desentierra un recuerdo que lleva tres años sepultado.
Como exdirector de desarrollo de Hart Industries, reconoce los estilos de programación de la misma manera en que los músicos reconocen las melodías. Cada programador tiene una firma, una forma de estructurar la lógica tan única como una huella dactilar.
El código del parche de seguridad de código abierto de Vale Tech no le resulta simplemente familiar.