Presente
Las manos de Aria tiemblan mientras gira la llave en la cerradura, con el corazón golpeándole las costillas.
La cabaña se siente como un santuario después del caos de la última semana. Escondida en el valle del Hudson, a dos horas de Manhattan, es el tipo de lugar donde nadie buscaría a una billonaria tecnológica.
—¡Mamá!
El sonido de la voz de su hija la envuelve como un bálsamo. Sophie, de tres años, corre por el pasillo con los rizos oscuros rebotando y los brazos abiertos.
Aria la