Al día siguiente debía asistir a Circo, la obra estaba en su mejor apogeo. Llamé a Fran para que me diera una dirección a donde enviarle las entradas. Intentó que nos encontráramos en persona, pero no tenía ganas de adulaciones, así que me negué a su oferta y le envié a su trabajo tres pases para el evento, el cual se desarrollaría exactamente un mes después.
Me sentía tan diferente con respecto a esta especie de ruptura, totalmente distinta a la de Nikko, quien por cierto no estaba del todo de