Confesiones

La siguiente semana fue un suplicio para Semoi, pocas veces se quedaba quieto, o como siempre le decía Jonathan «haciendo pereza»., En su vida normal siempre tenía algo en qué ocuparse, y desde que se enteró de lo que pasaba con Drai en La Gorgon, procuró desmantelar la corrupción en esa prisión, conseguir pruebas y dejar que él y su equipo entrarán, no fue fácil, y valió cada esfuerzo.

No obstante, aquí encerrado en las paredes de la alcoba, la entretención se limitaba a ver televisión en alguna de las plataformas, merendar, comer, y con suerte, salir a dar una vuelta por los alrededores, siendo vigilado por un mastodonte que fue asignado para el cuidado de Leone.

Se sentía como prisionero, y bien podría definir la situación de irónica, porque la labor del hombre, él la ejerció por años en diversos trabajos, y pudo entender la molestia de quienes cuidaba, porque la principal pérdida era de privacidad.

Pensó en Drai, desde su nacimiento tuvo que vivir el asedio, y a los cinco que le
Capítulos gratis disponibles en la App >

Capítulos relacionados

Último capítulo