La siguiente semana fue un suplicio para Semoi, pocas veces se quedaba quieto, o como siempre le decía Jonathan «haciendo pereza»., En su vida normal siempre tenía algo en qué ocuparse, y desde que se enteró de lo que pasaba con Drai en La Gorgon, procuró desmantelar la corrupción en esa prisión, conseguir pruebas y dejar que él y su equipo entrarán, no fue fácil, y valió cada esfuerzo.
No obstante, aquí encerrado en las paredes de la alcoba, la entretención se limitaba a ver televisión en algu