—No nos hemos visto en mucho tiempo ¿no? —Naoki parecía muy nervioso.
Aiko sonrió.
—Me alegra que no me odies —hablo ella con sinceridad—, alguna vez pensé que, si nosotros nos volveríamos a encontrar, me rechazarías y en tus ojos solo encontraría odio.
—Por supuesto que no —Naoki suspiro soltando vapor de su boca por el frío que hacía—, no te voy a negar que estuve meses amargado después de que te fueras. Estaba resentido contigo por elegirlo, resentido por tu familia por dejarte ir, odiando a