—Por supuesto —Oliver se tomó una pócima para su dolor de cabeza que Dylan le acababa de preparar—, mis sobrinos semidemonios tenían que estar detrás de esto.
—Oye, no es porque sean semidemonios —se burló Alan—, es que son unos desbandados, hice lo que pude con ellos.
—Tío —Gabriela puso su mejor cara de lástima, siempre funcionaba con su tío Oliver, aunque la sangre por todo su vestido no ayudaba—, tienes que escucharnos, no hicimos esto en un arranque de cólera. Tenemos un buen motivó para a