Oliver se estiró en su asiento como si fuera un gato, casi no había dormido por todo el trabajo que tenía. Estaba leyendo en ese momento un informe detallado de más de 150 páginas sobre las condiciones de la manada rusa de parte la alfa Deniska, cuando alguien irrumpió.
El Rey solo suspiro cuando Alan apartó todas las cosas de su escritorio para ponerle un documento enfrente de él.
—Esto necesita tu firma —gruño el semidemonio.
—Buenas tardes para ti también —Oliver tomó el documento entre sus