Liam realmente lo intentó, pero hacer panqueques se veía más difícil de lo que parecía. Al final puso en una bandeja cereal con leche en un tazón, un vaso de yogurt con frutas mal cortadas, jugo de fruta de una caja y una rosa.
Las llevó hacia la habitación que compartía con su adorada esposa.
—¡¿Qué haces con ese libro?! —se quejó Liam—, ¿Acaso no acordamos nada de estudios en la luna de miel?
Leia abrazo su libro como si fuera una niña pequeña a la cual le querían quitar su juguete.
—Solo es