Aiko miró a Natsuki con nerviosismo antes de tomar la mano de este y que todo diera vueltas a su alrededor. La teletransportación mágica era muy incómoda para ella, pero debía admitir que era un medio de transporté eficiente. Abrió los ojos, Natsuki aun la sujetaba de las manos y le sonreía.
La sonrisa del alfa la tranquilizaba por completo. Aiko sabía que estaba siendo demasiado confiada con ellos. En otra circunstancias, ella jamás hubiera permitido quedarse con ellos y confiarles tantas cosa