—Hay peores finales que este —Estefan miraba con una gran sonrisa burlona a Auguste —, da gracias que no te castro. Si no fuera porque Liana rogó para que diera tu paradero, realmente te hubiera matado.
Auguste lo miro con odio.
Bael encontró a Liana y Auguste dormidos en la sala de la mansión perteneciente a la manada francesa. El semidemonio se llevó a Auguste sin despertar a Liana a una cueva donde años atrás su padre dominado por su demonio lo secuestró.
Auguste permaneció suspendido en el