Mundo de ficçãoIniciar sessãoToqué la puerta de la casa muchas veces, pero nadie parecía estar ahí, revise la dirección que me había dado Gabriela y suspire al notar que no me había equivocado.
—Tal vez ha salido —pensé—. Seguramente Gabriela no se acordó de decirle que vendría.
Estab







