Mundo ficciónIniciar sesiónBael pateó una y otra y otra vez, sabía que se regeneraba así que tenía pase libre para golpearlo como quisiera.
—Basta —Estefan se acercó por detrás de él—. Tu demonio está a punto de dominarte y eso hará que posiblemente el mio salga, nadie quiere que mi demonio salga.
&mdash







