Mundo ficciónIniciar sesión—¡Estefan! —Alex se acercó al cuerpo poseído de su hijo—. ¡Tienes que luchar para que el demonio no te controle!
Alex dejó de caminar quedando totalmente petrificado. No podía moverse.
—¿Este es el gemelo cierto? —hablo Abaddon—. El cuerpo que debí poseer…







