29. María cree que hay algo oculto
Gala se descompuso por completo al ver a Ramsés desaparecer por la puerta. Sus piernas cedieron, y con un temblor incontrolable, se dejó caer a los pies de la cama. Enterró el rostro en sus manos, sollozando en silencio mientras aquel dolor punzante atravesaba su pecho.
No supo por cuánto tiempo estuvo así, ni por cuánto más lo estaría; lo cierto es que ni estaba segura de que pudiera dejar de doler.
Mientras tanto, Ramsés había tenido que salir de la casa grande en busca del aire, como si neces