Capitulo 45: "Secuestro"
Después de aquella hermosa propuesta, nada pareció empañar la felicidad de Ares y Giulia. Los meses comenzaron a pasar. Se fue el invierno y llegó la primavera. Pronto estarían entrando en el verano. La barriga de Giulia crecía sin parar. A veces, le dolía hasta existir, pero sabía que por la vida que crecía en su vientre, valía absolutamente la pena.
Ares, por supuesto, siempre era de gran apoyo. En todo momento. En la etapa de los antojos no consintió que nada quedara