26. Un matrimonio que comenzaba a florecer
Después de ese día, las cosas parecieron mejorar muchísimo, no solo para la pareja de recién casados, sino en general para la hacienda.
La mañana después de que Ramsés le hubiera confesado a Gala lo que lo atormentaba de su pasado, no supieron cómo estar lejos del otro.
Ramsés decidió que iba a tomarse el día para él y para su esposa. Hace mucho no hacía eso. Desde el incendio no hubo día de descanso para él, no si los recuerdos volvían para atormentarlo.
Las caricias, los besos y los murmullos,