La mañana transcurrió más rápidamente de lo habitual para Celine, quien se sentía aburrida de pasar todo el día encerrada en su habitación. Decidió dar un paseo por el jardín, vistiendo un largo vestido rosado y unas zapatillas blancas. Escogió un libro de la biblioteca para entretenerse un rato y salió de su dormitorio. En el pasillo, se topó con Enzo, quien caminaba en dirección contraria, visiblemente apresurado y con el ceño fruncido mientras leía un mensaje en su móvil.
El mensaje era de s