Después del exitoso evento de recaudación de fondos, Sol se sentía en la cima del mundo. La confianza que había adquirido en su papel como esposa y colaboradora de Bruno había transformado su vida de maneras que nunca había imaginado. Sin embargo, a medida que la rutina continuaba, se dio cuenta de que no todo era tan perfecto como parecía.
Una mañana, mientras revisaba algunos correos electrónicos en su oficina, recibió un mensaje que la dejó helada. Era de una antigua amiga de la universidad,