La mañana siguiente a la gala, Sol despertó con una sonrisa en el rostro. La noche había sido mágica, y sentía que había dado un paso importante en su nueva vida. Sin embargo, a medida que los recuerdos de la velada se desvanecían, una inquietud comenzó a asomarse en su mente. “¿Qué pasará ahora?” se preguntó, mientras miraba por la ventana y contemplaba las calles de Milán que comenzaban a cobrar vida.
Decidida a aprovechar su nuevo comienzo, se preparó rápidamente y salió a dar un paseo. “Nec