Mientras tanto, durante su recorrido por el jardín, Celine se topó con un invernadero cercano, el cual supuso que pertenecía a Enzo. Sin embargo, al observarlo detenidamente, notó que se encontraba en un estado de abandono, con plantas marchitas y sin signos de vida. Parecía que nadie tenía intenciones de arreglarlo o darle el cuidado que requería.
Al ver las plantas moribundas, un sentimiento de melancolía se apoderó de Celine, recordando los tiempos de su infancia cuando su madre aún estaba p