Mundo ficciónIniciar sesiónAl llegar a la casa, Netfis no deja de llorar desconsolada; todavía no se le pasa el miedo por haberme visto morir delante de sus ojos. Y, aunque los Alfas Supremos me habían revivido, ella seguía aterrada.
—¡Amor, deja de llorar! Mírame, estoy bien, estoy aquí a tu lado —le pido mientras la abrazo fuertemente. —¡Nunca más me vuelvas a hacer eso, Bennu! Sentí y vi cómo moriste ah&iacu






