Isis suspiró todavía con incredulidad, pero deseando que todo fuera verdad y que pudiera curar a su pobre madre sin importar en lo que se convirtiera. Además, si era verdad toda esa loca historia, y era una loba, tenía que enfrentar ese miedo. También tendría muchos poderes y se defendería de ellos. Su padre mandó a desocupar la parte del maletero del avión y pidió a sus hombres que no dejaran pasar ni salir a