Mundo ficciónIniciar sesiónEl Alfa sabía que cada minuto era crucial; la conexión entre Isis y Ast debía establecerse antes de que la luna alcanzara su punto más alto en el cielo nocturno.
— Está bien, mi Alfa. ¡Ast, Ast, no te escondas, ven! —Isis la llamó y, para su sorpresa, apareció una loba Ast adulta.— ¡Ast! ¿Qué pasó? —le preguntó Isis.— No lo sé, Isis. Anoche, mien






