Mundo de ficçãoIniciar sessãoSalió de Ast porque, de veras, aguantar como lo hizo terminó robando la poca energía de que disponía. Se abrazó a Ast y se quedó dormido al instante. Sintió una lengua pasar por su cara. Abrió los ojos y vio a Ast mirándolo fijamente. Se sobresaltó.
— ¿Ast? —preguntó, temiendo que fuese Isis.— Sí, mi Alfa —respondió la loba, moviendo suavemente sus orejas en se&






