Mundo ficciónIniciar sesiónMerytnert se acercó despacio a Héctor, percibiendo y compartiendo la confusión que embargaba ahora a su esposo. Con un gesto suave, tomó sus manos, entendiendo que debía explicarle todo lo sucedido.
—Así es, todo fue también muy repentino para mí —dijo suavemente con ternura y seriedad mientras continuaba—. Esta mañana apareció el tatuaje de mi loba, mira, este —y, con una pausa, de






