Mundo ficciónIniciar sesiónIsis temblaba furiosamente entre los brazos del Alfa, su miedo palpable, como si el peligro fuera real una vez más. Él la abrazó con fuerza y no permitió que apartara la mirada.
—Debes seguir mirando, mi Luna. Esta es tu historia. —La mantenía firme, constante, siendo su refugio en medio de la tormenta de recuerdos. La escena continuó y, de repente, apareció su padre, pero ya no en forma humana, sino como un lobo eno






