Mundo ficciónIniciar sesiónIsis guardó silencio. No podía negar que esa parte de sí misma tenía razón. Estaba profundamente enamorada del humano llamado Jacking. Sin embargo, el problema era que él no estaba allí, y ese vacío la hacía sentirse aburrida, aislada.
—¡Oye, no va a pasar nada por un beso! —intentó justificarse, como si la sola idea pudiese convertir aquello en algo inofensivo. —¿Est&a






