121. EL MIEDO DE ISIS
Para desconcierto del Alfa Supremo, Isis comenzó a llorar nuevamente de forma desconsolada. Se separó un poco de él, sin dejar de tocarlo, demostrando el gran miedo que sentía a que el Alfa desapareciera de pronto y la dejara sola con aquella terrible pesadilla. En ese momento, él veía a su Luna como una niña indefensa y asustada, y deseaba protegerla.
— Verás, señor Alfa —inició Isis, visiblemente confundida y atormentada—. ¡Toda mi vida la viví como humana! ¡Nunca, ni en mis más remotas fa