58. LA ESCAPADA DE LOS NIÑOS EN AL NOCHE
AMANDA:
Un escalofrío recorrió mi pecho de preocupación y una extraña emoción ancestral. Era un pensamiento del que no podía alejarme. Amaral observaba a sus hijos, y su mirada era tan profunda que casi temí preguntarle qué estaba pensando.
—Eso es cierto. Mi Héctor es realmente igual a mi abuelo. No sacó nada de Amat; en cambio, Netfis, como puedes ver, no se parece a ninguno de los dos. Es la copia de mi abuela por parte de padre —dijo con orgullo, mirando a sus dos hijos.
Seguí su mir