57. PIJAMADA FUERA DE CONTROL
AMANDA:
Amaral mantiene su mirada fija en mí, más allá de su sonrisa habitual, su expresión ahora parece algo más profunda, como si mis palabras hubieran despertado un pensamiento que prefiere no revelar. Sin decir nada, gira hacia la estufa y comienza a preparar la infusión para las tazas, sus movimientos tan serenos como siempre, pero el aire se siente extraño, cargado de algo que no logro descifrar.
—La nieve guarda más secretos de los que pensamos —dice al fin, su voz baja, como si no quis