Mundo ficciónIniciar sesiónHORACIO:
Regresamos a la manada La Maat Ra y encontramos al Alfa Supremo todavía ansioso en su despacho. Amet desapareció de pronto, dejándome a solas con Bennu, sin saber qué hacer mientras observábamos al Alfa caminar de un lado a otro.
—Mi Luna, ¿dónde está mi Luna? —pregunta una y otra vez. —Cálmate, hermano —le digo, al ver que sus ojos permanecen rojos. &mdas






