Mundo ficciónIniciar sesiónISIS:
El grito salió de mi pecho; no lo pude impedir. Jacking se había ido después de mi estúpido rechazo. Las lágrimas asomaron a mis ojos sin que pudiera contenerlas. Antonieta apretó mi brazo mientras la nana fruncía el ceño.
—Cálmate, Isis —susurró Antonieta a mi lado. Luego miró a la nana—. Muchas gracias, nana. Si por casualidad lo ve o habla con él, dígale que mi her






