Mundo ficciónIniciar sesiónISIS:
Nos sentamos en un banco cerca del camino principal para disfrutar nuestros helados. La brisa fresca peinaba las copas de los árboles y traía consigo los aromas florales del jardín. Poco a poco, cada una de nosotras fue cayendo en un cómodo silencio.
—No sabía que Marcus era celoso —dije, mirando la luna en el cielo.—No lo es, Isis; eso es lo que más me asombra —respondió Antonieta—. Nunca m






