100. EL ENEMIGO AL ACECHO
BLAIR
— Aún no me creo que hayas aceptado cenar conmigo —Rowan me dice y la verdad es que yo tampoco me lo creo.
—Claro, llevamos un tiempo siendo amigos, ¿por qué no cenar juntos? —le dije con una sonrisa incómoda, apretando la servilleta sobre mis muslos.
Él está sentado frente a mí, bebiendo de su vino y dándome una mirada ambigua que no te da un amigo.
—Sabes muy bien que me gustas Blair, pero está bien… —agrega, dando un suspiro y bajando la copa lentamente.
—. Sé muy bien cuándo rendirme,