CAPÍTULO 70. MI NIETA
William retrocedió un par de pasos y se llevó las manos a la cabeza.
— ¿A qué madre te refieres? —bufó. — ¿A la que ordenó que Camila abortara? ¿O la que tiene a su hijo recluido en internado? —la miró con severidad. — ¿En qué mundo vives?
Katherin presionó sus puños.
—Estoy consciente de que, ha cometido errores…
— ¿Errores? —la miró con incredulidad, interrumpiéndola, sabiendo que debía cuidar lo que decía—. Tu hija no tiene corazón, no mide lo que hace —gruñó.
—Es por eso que tomé la decisió