CAPÍTULO 30. LLEGÓ EL MOMENTO
—Buenas noches —expresó con voz nerviosa.
William se aproximó a ella y le dio un besó cerca de la comisura de sus labios, acto que le erizó la piel, inhaló profundamente, sintiendo como el embriagante y varonil, aroma de su fragancia se colaba a través de sus fosas nasales, provocando que su cuerpo se estremeciera, sintiendo una punzada en su vientre, estacionándose en su zona femenina.
—Ho-la —Camila se aclaró la garganta al pronunciar tan simples palabras.
—Ordené que nos traigan la cena a la