CAPÍTULO 12 – El color del perdón
El amanecer encontró a Isabella aún inquieta, dando vueltas entre las sábanas de seda que, esa mañana, parecían más frías que nunca. Apenas había dormido. La visita de Alex Ruiz el día anterior—o más bien, de Alejandro— la había dejado profundamente alterada. Desde que lo vio parado en la puerta de su casa, con esa mirada que tantas veces la había hecho temblar, su mente no encontraba descanso.
Era él, no había duda. Podía haberse cambiado el nombre, la voz pod