Como me dijo James, por la mañana me desperté sintiendo sus besos en mis labios, mis hombros y mis pechos que él me dejó desnudos al quitarme la ropa, dándome cuenta de que había una bandeja con el desayuno al lado de la cama
— Buenos días, ¿te acuerdas de que te dije que volvíamos a Nueva York? pues desayuna primero y vístete, están preparando ya el jet — me dijo sonriendo, aunque se le notaba algo triste
— Gracias por cumplir tu palabra James, te quiero — le dije dándole un abrazo
— Venga, cu