Melody y Charles se quedaron ese día a comer en nuestra casa con nosotros, Pero mientras los hombres hablaban de sus negocios, Melody y yo nos apartamos de ellos, marchandonos hasta el jardín con nuestra taza de café en nuestra mano sentandonos en las hamacas
— Debes de amar mucho al hermano de James, por la forma que tienes de hablarme de él — me dijo
— Si, la verdad, tuvimos nuestras cosas, pero nos amamos, aunque ahora no se que pasara, Cristofer salió el otro dia en la televisión diciendo q