Doroty me ayudó a levantarme y salir del cuarto de baño, teniendo que cambiarme de vestido ya que el que llevaba puesto estaba manchado de sangre. Nos marchamos las dos del dormitorio para ir a la entrada de la casa, cruzandonos en la puerta de la cocina con mi esposo, mirandome de arriba abajo
— ¿Qué te pasa Noelia? — me pregunto
— No le pasa nada, pero no quiero que te muevas de casa hasta que regresemos, tu y yo tenemos que hablar muy seriamente — le dijo muy seria su abuela
— Abuela, no se q